jueves, octubre 16, 2008

Hay frases que me matan

Ayer iba en el metro y a alguien se le ocurrió decir:
- Sal conmigo y me ayudas a escoger el color del cielo.-

Hasta aquí es una frase normal. Dentro de un contexto en el que pegaba, no era ninguna locura. Hablaban del cielo de una representación teatral. Soñemos. Imaginemos un nuevo contexto. Creemos un recuerdo ficticio que nos deje satisfechos. Un pequeño orgasmo de la mente.

Pongamos un día de lluvia en Alicante. En la chocolatería Valor de El Campello. Frente a una playa revuelta entre brumas y arena mojada. Vemos el mar por la ventana. Las gotas de lluvía peleándose contra el cristal para entrar. Una pareja de enamorados en una mesa, callados, casi tristes, sin poder salir.
De repente ella se gira. Le coge de la mano. Lo arrastra a la calle mientras le dice: - Sal conmigo y me ayudas a escoger el color del cielo.- Llueve sobre ellos. Ella le besa. Él sonríe.
En ese instante para de llover y sale el sol. Un cielo azul va dejando paso a un atardecer en tonos cálidos. Un mar que se presenta revoltoso y juguetón late al fondo de nuestro escenario. Un horizonte lejano, infinito. Un cielo en calma se une con un mar inquieto. Corren por la arena aún mojada y se besan.

Este tipo de frases sacadas de su contexto anodino, se vuelven palabras que nos transportan a fantasías. Consiguen que nuestro día sea un poquitito más rosa y nuestra vida más feliz. Quizás deberíamos hacer más locuras. De vez en cuando podríamos coger frases de estas y dejarnos llevar por el impulso de ser espontáneos.
Hoy os dejo con dos preguntas: ¿De qué color pondrías tú el cielo hoy? ¿Con quién compartirías ese cielo?

4 comentarios:

Vahinilla dijo...

Me ha encantado la frase, y tus reflexiones, he tenido un día extraño con una reunión de trabajo con muchas discusiones, gente histérica, gritando, con sofocos y todo, pero no me lo tome de forma personal, pero me dio la oportunidad de comprender que no nos expresamos bien, que nos escondemos tras muchas cosas, pero al final entre tanto caos, si estas de observador y atento finalmente entiendes porque sucedian muchas otras.
Con todo ello entre la tormenta se hizo la luz en mi mente después de la reunión, y creo que aun tengo que aclarar cosas porque ya sabes que que soy un poco lenta, pero todo esto te lo cuento porque para mi hoy el cielo ha sido como una aurora boreal, llena de colores en movimiento con música de fondo y todo. Una clásica de una tormenta como sube y se escampa jajajajajaaj

Carlos Pro, el Blog dijo...

Yordi, todo lo que leo tuyo en los últimos tiempos me sugiere que te encuentras de cine (del bueno)...me ALEGRO con mayúsculas...
Ah, el cielo suele ser para mí azul (a veces pelín nublado)...eso sí...las nubes pasan muy deprisa...

mnznt dijo...

Gracias. Lo cierto es que me encuentro bastante bien y la gente que me quiere lo nota.

Anónimo dijo...

Hola, soy "Anónimo-2".

Para mí, hoy el cielo, quisiera que fuera de color verde, verde-esperanza.
Lo compartiría con mi padre. Con sus defectos, es la persona que más me quiere.

Besos/Color/Afectividad.