viernes, julio 13, 2012

Recursos Humanos

Y me pides que me niegue
en nuestra primera cita,
en esta entrevista de trabajo.
Tú sólo tienes una hora
para conocerme, mientras
yo llevo aquí toda mi vida.

Y tengo que dar la mejor
impresión de mi misma
y mentirte mientras sonrío.
Y si no lo hago
llamarás al siguiente
en la lista.

Y me haces preguntas
con trampas escondidas.
Por ejemplo si he apagado
alguna vez el despertador
y me he vuelto a dormir
y por eso he llegado tarde
a alguna cita.

Y siendo yo misma,
evitando traicionarme,
prefiero decirte la verdad
y responder que sí...
En ese momento se supone
que te tengo que engañar
y tu esperas que lo haga.
// Los demás mienten.
Me pregunto, ¿qué significa
si no lo hago?
¿Qué significa que sabiéndolo mentira
tú lo aceptes como verdad?

Yo me salgo del molde:
soy honesta.
me conozco
y te respondo lo que sé.
porque me exploro.
porque me hundo
y me vuelvo a reconstruir.
porque he superado crisis
que tu esperas que no cuente.
porque sé que fracasar
me ha ayudado a aprender.
y no me importan las etiquetas
más allá del valor que yo
como su dueña
les atribuyo.
// Humpty Dumpty me lo enseñó.
las mentiras tienen patas cortas
con las que no quiero hacer malabares.

Quizá en lugar de tener algo menos
tengo algo más.
Quizá algún día alguien
de recursos humanos
lo verá.

5 comentarios:

Jose Enrique Saiz dijo...

Mereces un pullitzer jejjejeje... tu haz lo que yo, di la verdad y si no te cogen tu tampoco les quieres y ya está A TOMAR POR CULO TANTA PSICOLOGÏA DE BOTE ¡¡¡UN POCO DE HUMANIDAD POR DIOS!!

mnznt dijo...

Muchísimas gracias :P Suelo decir la verdad y hablar de más, por eso soy tan mala haciendo entrevistas, además de que de primeras soy muy intensa (hasta que se acostumbran a mi).

Es imposible ganar un pullitzer :D
Objetivo real: que los sentimientos y las ideas fluyan y sean entendidas :P

Anónimo dijo...

Las entrevistas de trabajo me parecen pésimas. No se ajustan para nada a la realidad de esa persona, unas veces por exceso y otras por defecto. En todo caso, creo que lo mejor es decir la verdad y si te cogen bien y si no, no le sinteresas a ellos pero tampoco ellos nos deberían interesar a nosotros. Quién nos quiera que nos quiera como somos. Además el entrevistador quiera o no quiera también parte de su propia subjetividad y no siempre consiguen ser "neutros" y ya no digamos si se deja influir por lo que le hayan podido contar...
Se entiende que es necesario hacer una criba pero es muy injusto, a veces pierden los más inseguros pero eso no quiere decir que fueran los peores trabajando.
Un beso
Elena

mnznt dijo...

totalmente de acuerdo :D

Anónimo dijo...

Se le había llamado para un trabajo en base al curriculum dejado con anterioridad. Un curso realizado de formación, tres años de trabajo, nuevo título.
Un examen desarrollado bastante mal y valorado con enfado por el jefe de departamento.
Con pocas palabras comprendió que allí había un pique sin resolver el departamento con otras instancias.
Aún asi, consigue un contrato. Posterior otra entrevista con otra persona. Empiezan las preguntas... una tras otra, algunas demasiado personales.
La entrevistada percibe que ya hay una predisposición a juzgarla negativamente, por tanto la entrevista cursa sin confianza, con poca lógica y con respuestas evasivas.
Sabe y bien sabe que esa charla va a ir en su contra. Y en el futuro, a no más tardar, rescinden el contrato.
Era posible ir a un abogado y ganar el juicio. Temiendo eso, envían a una persona que se hace pasar por amiga, cuando solo es una compañera y se concierta una entrevista con otros jefes superiores. Le prometen un nuevo contrato si no va a los tribunales. Se fía. Y hasta hoy, nunca le llamaron.
No se valoró para nada cómo había desarrollado esa persona el trabajo.

Elena