viernes, mayo 30, 2008

Blog en canarias

Pues va a ser que no. De todas formas estoy muy contenta. GRACIAS A TODOS. No he llegado a los 4000 votos de algunos, pero me he quedado con 125, que no está nada mal :) Si a esto le añadimos que el mio ha sido el tercer blog más comentado, empatando con otro, 9. De todas formas retomaré mi blog de cine en breve. 4 post al mes :P

Según los resultados se han votado o bien aquellos que tenían que ver con la juventud o las ideas más originales. Hay cosas de lo más curiosas. Aquí tenéis el resultado por si queréis mirarlo:
http://canarias7.es/articulo.cfm?id=98143
El mio no se acercaba mucho a estos criterios pero tengo un montón de gente que me apoya y a todos quiero daros las gracias, porque sois lo mejor que tengo.

Patunetes :P

jueves, mayo 29, 2008

La fantástica.

Me estoy leyendo un libro que me parece sumamente interesante. Se llama Gramática de la Fantasía de gianni Radari. Sobretodo sirve para aquellos que tienen la suerte de poder pasar tiempo con niños, aunque la fantasía no es sólo cosa de niños.
Vendrían a ser desvaríos o técnicas, apoyados en psicología y pedagogía, para crear historias.
El caso es que una de las técnicas es coger dos palabras que en principio no tienen nada que ver y crear una historia a partir de ellas. Hay más técnicas, pero esta mañana en el metro la historia que acompaña a esta me ha hecho sonreir.
Las palabras son luz y zapatos. Cuenta que a un niño en unas conferencias se le ocurrió esta historia:

Había una vez un chaval que se ponía siempre los zapatos de su papá: Una noche como estaba harto de que le usase los zapatos, el padre los deja conectados con la luz; a medianoche el niño cae, y entonces el padre dice: - ¿Quién anda ahí?¿Un ladrón?
Va a ver y el chaval estaba en el suelo. Había quedado encendido. Entonces el padre intentó girarle la cabeza pero no se apagó; intentó tirarle de las orejas pero no se apagaba; intentó achatarle la nariz pero no se apagaba; intentó tirarle del pelo pero no se apagaba; intentó apretarle el ombligo pero no se apagaba; intentó quitarle los zapatos y al fin pudo lograrlo: se apagó.

Me ha parecido curioso. Después el autor hace un pequeño psicoanálisis. Pero me ha hecho gracia y me ha resultado sorprendente la imaginación de los niños.
Yo recuerdo que siempre inventaba historias o juegos para mis amigos y para los niños más pequeños. También cantaba interminables canciones a las que la letra se la ponía yo. A veces lo echo de menos, tener tanta imaginación y que no se bloqueara nunca.

lunes, mayo 26, 2008

Dolor.

A veces uno se muere por dentro.
Las lágrimas inundan su pecho.
La tristeza se desliza por sus ojos.
En ocasiones el amor duele
tanto
que se convierte en odio, en rabia, en miedo.
En la vida, hay cosas que vives dos veces,
y duelen igual o más cuándo se repiten.
No importa el ángulo desde el que se mire.
Hiere.
Ahora siento esa opresión, ese mar salado que no se detiene.
En este instante es la tormenta a la que sucederá la calma.
Mis dientes rechinan, me siento impotente,
vacía y llena al mismo tiempo,
sola estoy mientras se marchita lo nuestro.

lunes, mayo 19, 2008

Erré el cuento.

Lo primero en lo que me fijé fueron sus zapatillas. Parecía que las hubiese sacado de algún cuento. Ahora que lo pienso toda ella parecía haber salido de una versión alternativa de El mago de Oz. Sus zapatillas brillantes y esa inocencia que desprendía. Todavía no sé que me hizo reparar en ella al principio. Realmente lo único que llamaba la atención era su calzado, brillante, como esperando a chocarse entre ellas y que sonase en el viento: - En ningún lugar como en casa.- No eran rojas, más bien de un verde esmeralda. Pero la inocencia que la acompañaba hacía pensar en Dorothy. Desde ese momento para mi fue ese su nombre.
Unos minutos después subía al escenario. Se plantaba delante de todo aquel público sediento de entretenimiento. De repente una voz casi infantil, tímida, probó el micrófono. Diez segundos después el aire se llenaba de un sonido fuerte y toda ella había cambiado. Ya no era la joven que pocos minutos antes chocaba sus zapatillas para volver al hogar. La inocencia y el miedo habían desaparecido. Ahora era una mujer que embelesaba llenando el ambiente con la armonía de aquella voz blanca, casi pueril. Era como si Audrey se hubiese transformado en Katherine pero manteniendo la elegancia Hepburn. Era Ava en color. Mi Dorothy.
No podía apartar mis ojos de ella. Incluso entre la multitud, después del concierto, tras los aplausos, al pasar de los fans. Ella se dio cuenta y de vez en cuando su mirada se chocaba con la mía. Ni siquiera en esos momentos, yo que soy tan tímido conseguí desviar la mirada. Era como un imán para mi. Al final, cuando ya el bar se quedaba vacío y mi copa era más agua que gintónic, se acercó a mi.
- Hola, soy…
- No lo digas, eres Dorothy.- Corté yo antes de que me hiciese despertar de mi sueño.
- ¿Perdón?- Pasaron unos segundos de incredulidad.- Creo que me has confundido con alguien. ¿Por eso llevas toda la noche mirándome? - Dijo ella con un ligero toque de ironía en su voz angelical.
- No, eres tú. Sé que no te conocía. Pero eres Dorothy, si quieres te acompaño a tu casa. – Sonrió entre el miedo y la incredulidad.
- Creo que has bebido demasiado. ¿Y si mis amigos y yo te acompañamos a casa?
- Probablemente este ebrio. Pero es culpa tuya, te has alzado entre la multitud como una visión. No te conozco pero sé que no puedo apartarme de ti. Iría donde me dijeses esta noche. Iría a Oz contigo Dorothy.
- Que no me llamo Dorothy.
- No lo digas. Romperás el hechizo, el momento desaparecerá y volveremos a ser dos desconocidos en un bar.
- Entonces si yo soy Dorothy… ya sé tu eres… el Espantapájaros…
- Nunca lo pensé. Tal vez sea el hombre de hojalata que no tiene corazón, pues al encontrarte ha dado un vuelco y salió corriendo de mi pecho.
- Que bonito, a que lo adivino, eres escritor y estás intentando quedarte conmigo.
En este momento apareció uno de mis amigos al rescate. Intentando que disculparse por algo que no estaba mal.
- Ni siquiera la he tocado. Es Dorothy y hoy se irá a la cama pensando en mi.
- Lo siento es la primera vez que lo veo así. – Dijo Fernando, mi amigo, el caballero de brillante armadura.
- Te presento a Fernando, un príncipe azul que viene a salvar a la princesa. Pero, Fernando, te has equivocado de cuento, no has visto las zapatillas.
- Así que a eso viene todo. – Dijo ella empezando a reírse a carcajadas. - ¿Te gustan mis zapatillas?
- Tranquila que me lo llevo a casa. Por cierto muy chulo el concierto. Viéndote ahora así de chiquitita nunca hubiese imaginado que cantases así.
- ¿Os ha gustado? – tanto Fernando como yo, asentimos con la cabeza. – Tocamos el viernes que viene en El Barril, si quereis pasaros.
- Iré si me prometes llevar esas zapatillas Dorothy.
- Por supuesto.
Así es como nos convertimos en sus grupis. Íbamos a todos los conciertos. Procuré no beber tanto la siguiente vez, para poder mantener una conversación con ella. Pero nunca dejé de llamarla Dorothy. Aunque no se enamoró de mi. Acabó casándose con Fernando. A veces, sus hijos me preguntan por qué la llamo Dorothy y yo, se lo cuento. Aunque supongo que erré el cuento.

Bloggear

A ver,
me he inscrito en un concurso de blogs. Durante esta semana, del 19 al 25 de mayo, y mediante votación popular se escoge a los ganadores. Así que si tenéis 5 minutillos podéis hacer que el blog que yo he propuesto sea el elegido :P Y me dáis trabajo (del de currar, creo que 0 cobrar, pero al menos es un periódico, como el Información). Es una propuesta parecida al blog de cine.

Os dejo la dirección.
http://www.canarias7.es/blogs/concursodeblogs_propuesta.cfm?id=196

Si además quereis hacer una cadena con vuestros amigos, sería genial. Es mío de verdad verdadera. Esta es mi primera acción publicitaria, seguirán otras :)
Patunetes :P
Asias.

miércoles, mayo 14, 2008

Dificil.

El que me conoce un poco sabe que detesto las sorpresas. A pesar de esto la gente intenta regalarme cosas, sin decirme que son. Esto hace que odie los regalos. Adoro las mañanitas, me encanta que se acuerden de que es mi cumpleaños... pero no soporto las sorpresas.
Soy muy difícil de regalar, y a veces acabo finjiendo que me gusta mucho por no decepcionar a nadie. Es muy triste. No me gusta hacerlo, pero tampoco quiero decir, "¿Para qué quiero yo esto?" En el fondo creo que no engaño a nadie.
Siempre digo lo que quiero a las personas que quiero que me regalen. Cuando no quiero nada por mi cumpleaños, cosa que no pasa muy a menudo, también lo digo. Me suelen ignorar y decirme que me van a comprar tal cosa, porque ha salido en una conversación estúpida. Bueno, que hagan lo que quieran. A Jere intenté enseñarle que me hace más feliz que me lleve a comprarlo, pero creo que no se dió por enterado. Hace unos años prohibí terminantemente que me comprase el ordenador desde el cual escribo ahora mismo. Al final se alió con toda mi familia, que es poca, y lo compró.
Así que todo el mundo cree conocerme y se pasa por el forro de las pelotas lo que digo. Soy una desagradecida, pero el año que viene vuelvo a la fórmula de que me paguéis la fiesta para que no me compréis el regalo.

¿A quién me parezco?

Los atajos mentales o heurísticos son algo habitual en todos nosotros. Es una forma de ahorrar tiempo y no tener que pasar horas con aburidos comecocos. Los estereotipos entran dentro de esta categoría. Así que cuando conocemos a alguien nos decimos a nosotros mismos, "es como chandler" o le decimos "te pareces un montón a mi prima". Yo lo hago mucho, muchísimo.
Yo al parecer me parezco a muchas personas, pero no conozco muchas personas que se parezcan a mi. Físicamente, probablemente, soy normalita. Mido metro sesenta, mis medidas rondan las estándar (90-60-90), pelo oscuro, ojos entre verdes y castaños, mi mirada lo dice todo y mi color de piel es casi el color carne de los plastidecor. Una persona normal. Pero alguien me dijo una vez que en mi se daba una mezcla extraña psicológicamente. Dos cosas que en principio no deberían de ir unidas en mi lo van. Debe de ser la dualidad de los géminis. Soy a la vez cursi y radical. Escucho swing y me encanta el punk (comercial). Me divierte mucho ser superficial y puedo enfrascarme durante horas en una conversación profunda.
Después de pensarlo, hay una persona que se parece algo a mi, a la cual detesto por las cosas en las que no nos parecemos. Aunque nuestras personalidades puedan ser parecidas, los pensamientos profundos sobre justicia, amistad y amor, son diferentes. Lo cual hace que la deteste. En mi se cumple aquello de que no te gustan las personas que son como tu. La anterior es alguien a quien conozco. Existe un famoso que podría encarnar un estereotipo parecido al mio. Es Boris Izaguirre. Es una persona que cuando está rodeado de gente se comporta histriónicamente, se convierte en un clown superficial. Si lo sentamos en una tertulia, es alguien muy leído que tiene opiniones fundadas y a quien merece la pena escuchar.
Cuando ves una serie a menudo te comparan con alguien de ella. La única con la varios están de acuerdo en compararme, la primer fue mi suegra, es Abby de NCIS, creo que dijo que soy rara y dulce como ella, al menos me perciben así. Para mi soy dulce e inconsciente como Boo. Cogiendo Friends que es una serie en la que todos nos podemos sentir reflejados, soy rara como Phoebe y corro tan mal como ella, maniática como Mónica, aunque mis manías son diferentes, algo pedante como Ross, snob e insegura como Rachel y juguetona e inocente como Joey.
¿A quién os pareceis vosotros? O ¿a quién dicen que os pareceis?

miércoles, abril 30, 2008

Dostoyevski

Leyendo a Dostoyevski me he dado cuenta que mi hermano escribe como él. Mientras repasaba Noches Blancas, recordaba toda la ternura y soledad que componen los relatos de Álvaro.
Ese romanticismo platónico y explosivo. La necesidad de que otra persona mire y vea lo que existe dentro de uno. Una autodestrucción autista y ermitaña te sumergen en su mundo.
Personajes extraños, dulces, silenciosos, perdidos. Desconocidos entre la multitud que observan. Personas que encuentran la belleza en lugares solitarios e inhóspitos, en grietas que denotan el paso del tiempo. Sitios olvidados para la mayoría de nosotros. Desapercibidos para aquellos que siempre van con prisa.
Si lo pienso detenidamente son fotografías en blanco y negro de un mundo a color. Las palabras componen sensaciones que te transportan al mundo de los grises, de la tristeza, de la incomunicación. Bocetan para el que los lee la sensación de sentirse incomprendidos, de no terminar de entender la vida que bulle fuera. Su mundo interior juega dentro, los transforma y convierte el mundo en un lugar donde lo que a primera vista no considerarías hermoso, se vuelve tierno y te parte el alma.

sábado, abril 26, 2008

Para alguien especial que cumplió años ayer.

No eres perfecta, nunca aspiraste a la dicho estado.
Has intentado ser feliz, y a veces has fracasado.
Elegiste caminos que hasta mi te han traído.
A pesar de la vida nunca te has arrepentido.
Te miro y te veo hermosa por dentro y por fuera.
Como si tu presencia pudiese encender una hoguera.
Para mi tu nombre es sinónimo de hogar.
El lugar más cálido donde uno puede reposar.
Cuando el mundo va mal a tus brazos quiero volver.
El ciclo, en el que me creaste, empezar otra vez.
Como un bebé llorar hasta poder echar a andar.
Levantarme y gritar que te quiero a rabiar.
Que eres luz, candor, serenidad, amor y tierra.
Eres la madre naturaleza, que en casa me espera.
Sin ti yo habría abandonado más de una vez.
Tú, que comprendes, amas y cuidas mi ser.

martes, abril 22, 2008

Guerra.

Estrategias, religión y valores,
hermosas palabras,
de tu justicia los pilares;
llantos, sangre y temores,
horribles vocablos,
de tu egoísmo daños colaterales.

Estoy dentro de ti,
siendo cómplice de miles de masacres,
pero un día me levantaré arrepentido,
llorando las lágrimas de millones de madres,
y te pediré explicaciones,
y tu cabeza vendrá de seguido.

Ya no estaré ciego al dolor,
querré mirar a los ojos de aquel que agredí,
y pediré mi más sincero perdón,
por de mi comodidad no haber querido salir.

Me disculparé
por lo que no he hecho,
por no luchar por sus derechos,
y no haberme sentado, antes, a meditar,
hasta el momento en el que mi pecho
se ha puesto a gritar.

lunes, abril 14, 2008

Rendijas.

Mis pies se posan sobre el parqué. Andan desnudos lentamente. Seguros recorren la distancia hasta ti. Tu que duermes serenamente. Tu respiración se acompasa con mis movimientos para llegar a la cama. Siento el calor de la estufa sobre mi piel. Mi ser se hace mar pensando en llegar junto a ti. Reproduciendo despertarte entre besos y hacerte mío otra vez esta noche. Me atrapas mientras descansas, en la telaraña de sueños eróticos que se cuelan en mi mente. Y percibo el suelo bajo mis pies, es suave y traicionero. La leve brisa de la rendija de esa ventana que no cierra bien. Las sensaciones en mi dermis son claras y contundentes. Se vuelven caricias de amor involuntarias. Me erizan, me sofocan. Esta mezcla entre exterior helado e interior febril nubla mi mente.

Llego a la cama. Se acoplan a mis curvas las sábanas que te cubren. Acunan el deseo mientras se convierten en manos que cubren cada milímetro. Mi mano se posa en la tuya. Unión. Un manto que nos envuelve a los dos en esta ardiente y fría madrugada de invierno. Todavía quedan huellas en mi memoria perceptiva de mi escapada de esta jaula. Pistas que dormitan en el subconsciente de mi deseo. El susurro de tus inhalaciones se convierte en cantos de sirena que me llaman al placentero mundo de la inconsciencia.

Mis ojos te miran cansados. A punto de cerrarse para dormir. Se acercan alegremente hacia el lugar donde te escondes. Intentando compartir fantasías oníricas en las que ser tuya por la mañana. El peso de las mantas se convierte en el abrazo que me deja rendida. En paz me encuentro. En armonía con el universo y con tus sueños, con la muerte y mi deseo. Y noto la ternura de tu mano que ahora acoge mis dedos. Es lo último que siento. Duermo.

jueves, abril 10, 2008

Norma 127

Nunca le dirás a nadie: ni loca me iría a vivir contigo. Mucho menos si estas enfadado.

Explicaciones.

Hay momentos en los que uno pide explicaciones para justificarse, porque es necesario hacerlo. Existen otros en los que uno las pide para saberlo para la próxima vez. Tratar de poner excusas o rebatir en esta última ocasión puede hacer que nuestro interlocutor se mosqueé y acabe dándonos un rapapolvo que no nos merecemos, y con el que podemos o no estar de acuerdo. Normalmente has de dejar claro por qué las pides. Puede que si dejas claro que es para decir algo en tu defensa no te den la oportunidad.
Deberíamos de ser muy cuidadosos según en que situación nos encontremos. Si la decisión ya está tomada y exiges los motivos, has de tener en cuenta que intentar poner pegas normalmente irá en tu contra. No deberías arriesgarte a decir nada, o decir lo menos posible. O simplemente no pedirlas. También hay personas en este mundo a las que no se les da bien dar explicaciones. Tienes que valorar ante quién te encuentras.
Hay gente que necesita saber el por qué de los rechazos. Cómo cuando rompes con tu pareja o cuando te dicen que no en un trabajo. Normalmente, si eres observador, ya deberías saber el motivo. A veces te pilla por sorpresa, puedes preguntar, pero llega un momento en el que debes valorar si ahondar más va a ser mejor o peor para ti.

Asertividad.

No sé cómo ser una persona asertiva. Las pocas veces que lo intento me acaban diciendo que me paso con la otra persona. Esto me hace más insegura y mina mi autoestima, ya pequeña de por si (aunque a menudo no lo parezca).
Teníamos a un amigo en casa. Es un amigo al que queremos bastante y con el que se suponía que nos íbamos a ir a vivir. Le dije que mi casero me había reñido porque ya llevaba 3 días en casa. Aprovechando que me había puesto un poco borde, seguí y le dije que no me quería ir a vivir con él. He visto cosas que me han disgustado, lo siento. Vivir con alguien es difícil de por sí, y yo que no digo las cosas que me molestan más que a los íntimos. Además soy bastante exigente en algunos aspectos. Así pues lo llevo peor y me ando quejando por las esquinas.
Supongo que el problema vino cuando me pidió una explicación y se la di. Dicen que me pase. No sé que esperaban obtener de mi. Cuando me pongo seria soy mala. Por eso no me gusta enfadarme, ni ponerme seria. No consigo decir las cosas de buenas maneras y que la gente se dé cuenta de que me molestan. No mido mis palabras. Pensándolo friamente, no le dije cosas que no le hubiese dicho antes en otras conversaciones. Lo dije de manera diferente, más directa y con más reproche, pero recordando otros momentos de la semana, entre pitos y flautas ya había sentado las bases, sólo había que leer entre líneas. Todos somos egoístas, sólo nos conocemos a nosotros mismos, no me parece mal. Yo también lo soy y lo de ayer fue un claro ejemplo. Una vez lo he dicho ya me molesta menos, es como si el problema ya no fuese mio.
Entonces viene la otra parte. Se lo suelen tomar bastante mal. No soy buena escogiendo las palabras para reconfortar y soy bastante cruel en estas situaciones, aún sin quererlo. Quizá veo con claridad los talones de aquiles de la gente y aunque parezca que me ensaño, nada más lejos de la realidad. Simplemente soy sincera. Tal vez no sea por dentro tan buena, ni tenga mucha paciencia para según qué. Hay cosas que sé que me estresan mucho, porque me han educado con ellas y se han convertido en valores pilares en mi forma de pensar. No digo que sea justo, ni que esté bien, simplemente soy así.
Y en ese momento alguien me dice que me he pasado. No, perdona, he dicho las cosas de la única forma que sé. Incluso, probablemente me haya callado otras. Deberían de traer manuales sobre Qué decir si te piden explicaciones. Yo lo seguiría a pies juntillas.

miércoles, abril 09, 2008

Idealización vs amor.

Ayer en el curso tuvimos una discusión. Alguien argumentaba que se puede tener idealización sin amor. No estoy de acuerdo. Y no tengo muy claro cómo derivó a que se puede amar sin idealizar a la otra persona. Tampoco creo que esto sea cierto. La tesis principal de estos dos argumentos parece que es, que el amor es egoísta. Señores, despierten, todo en esta vida es egoísta. Porque al menos yo sólo estoy segura de que yo existo, el resto podríais ser creaciones de mi fantasía, aunque yo crea que sois reales. ¿Ciencia ficción? Pues vale.
Nota: por favor entendamos el amor de manera extensa, como sentimiento de cariño o afecto que se profesa hacia alguien. No tiene porque derivar en pareja, puede ser filial, fraternal...

Partamos de la segunda. La primera la analizaré otro día.

¿Se puede amar sin idealizar? Nosotros no amamos a otra persona, queremos a la idea que nosotros tenemos de esa persona. Idea es la palabra clave. Ensalzamos las cualidades de esa persona. Puede que veamos, o no, los defectos. Lo que es verdad es que no cuantificamos igual ambos, y por eso se producen amor y desamor. Esto produce que sea duro cuando nos falla. La traición cuando se espera amor es difícil de perdonar. Partes de la personalidad de ese individuo que están ahí desde el principio y a los cuales no hemos dado importancia se vuelven cruciales en el momento de la separación. Entonces, ¿cuántas veces no hemos escuchado el consabido, "pero si sabías desde el principio que era así"? Nos negamos a ver lo obvio. Idealizamos. Todos hemos dicho alguna vez, "conmigo será diferente". ¿Pero las personas cambian por ti? En ocasiones intentamos valorar lo negativo, ser conscientes. En cambio decimos "sé que tiene ese defecto, pero le quiero", lo que realmente estamos diciendo es que me aporta otras cosas, o estoy enganchado porque me da algo que sin él no puedo tener. Aunque ese algo sea proyección de nosotros mismos en la otra persona, y al final nos amemos a nosotros mismos.

En la sociedad del "Porque yo lo valgo", tampoco tengo muy claro que nos conformemos con algo inferior a la "perfección". Asumiendo que nadie es perfecto, buscamos aquello que se aproxime más, o que al menos, atenúe o complemente nuestra propia imperfección. Eso con suerte. Muchos de nosotros nos hemos criado frente a la televisión y tenemos unos referentes casi perfectos, al menos políticamente correctos. La vida se aleja bastante de ellos. Es fácil perdonarnos a nosotros mismos, o entender las excusas que ponemos cuando queremos disculparnos por haber actuado mal. No es tan sencillo cuando tenemos que hacerlo con otra persona. Demandamos en ellos lo que no nos pedimos cumplir a nosotros. Son tiempos difíciles para el amor y la concordia.

Se supone que con los años aprendemos y la forma de amar cambia. Recuerdo que en mi infancia y adolescencia quería que alguien fuese sólo para mi. Si bien es cierto que yo nunca he deseado ser en exclusiva de una persona. A pesar de necesitar a alguien para respirar, he necesitado más gente a mi alrededor. Hoy en día entiendo que las personas de mi alrededor quieren a otras. Lo he aceptado por tres motivos. No tengo tiempo suficiente para estar pendiente de todos ellos. Yo también quiero tener a otras personas en mi vida, sino me aburro. Sus valores positivos se multiplican y son mejores personas, por la interacción, me aportan más. Esto se traduce en que si ellos son más felices porque se sienten más completos, me quieren más y mejor. Los amo más y mejor. Mi idea de ellos se ensalza y mi cariño es más grande.

jueves, marzo 13, 2008

Cultura basura.

Ayer mi hermano me decía que mi crítica de cine es un poquito especial. A ver, que no es crítica. Que me gusta todo. Y que lo que no me gusta lo olvido y no lo pongo en el blog (es el que pone cine). No es cierto. Pero tiendo a escoger el tipo de cine que me gusta.
En cuanto a cine me he llevado muchas, muchísimas decepciones. Pero también es cierto que soy fácil de complacer. Álvaro dice que soy como Homer cuando empezó a ser crítico culinario. Si bien es cierto que hay cosas en las películas que no me gustan, existen otras que me hacen soñar. Y he visto mucho, mucho cine.
Yo no soy de grandes películas, ni novelas, ni cultura rimbombante. Me gusta La tregua de Mario Benedetti pero de vez en cuando me doy el capricho de leerme algo del estilo de Marian Keyes. Detesto El tunel de Sábato y nunca pude con Eco, así que nunca llegue a leer profundamente nada de él. En cambio Pearl S. Buck y Asimov me parecen de obligada lectura. Aborrezco con todas mis fuerzas El paciente inglés y no me mola nada La vida es Bella. Nunca intenteis que las vea otra vez, por favor. Tampoco me ofreceré a ver Ciudadano Kane o Requiém por un Sueño, que he tenido que ver un par de veces para mi desgracia. A pesar de que muchos digan que son lo mejor de lo mejor. En cambio películas podéis ponerme películas desde Winnie de Pooh hasta Shortbus, pasando por Qué bello es vivir, Adivina quién viene a cenar esta noche o Quo Vadis... que me gustarán. No me importa el color, el blanco y negro, si es de hace millones de años o actual. Soy así. Como decía el otro día el padre de Kukuxumusu puedo tomarme desde una lata de caviar a una fabada de lata, porque a todos somos eclécticos en nuestros gustos. (No estoy muy de acuerdo con la fabada de lata y el caviar poco, por favor, pero se ajusta a lo que digo).
Me encanta la Navidad. De hecho, me gusta el preludio a dicha fecha. Un mes antes. Por el mero hecho de que empiezan a poner telefilmes de esos espantosos en los que sabes lo que va a pasar, en los que todos son buenos o acaban siéndolo y todo es perfecto. Me encanta tumbarme en la cama con mi madre y verlos, yo, mientras ella intenta dormir. Me hacen creer en la humanidad, y lo que es más importante me hacen feliz.
La vida normalmente la complicamos y no es como en esas películas pero no me importa. Me gusta verlas y soñar con la utopía de un mundo mejor. A veces veo cosas más profundas o las leo, pero no siempre tengo un día profundo en el que me guste deprimirme o simplemente ver algo que me haga pensar. Hay días en los que me gusta descansar del mundo, de mi, de la tristeza, del trabajo... y disfrutar de un libro o una película en el que el mayor reto sea saber con qué chico va a terminar la protagonista.

lunes, marzo 10, 2008

Preguntar= cuidar?

Hay una cosa que me molesta soberanamente. La gente que piensa que con preguntarte algo está cuidando de ti. No, no es cierto.
Pongamos un ejemplo típico, si tu me preguntas:-¿Qué has comido?-
Primero estas asumiendo que no he comido bien. Segundo ya no soy una nena y tu no eres mi padre o madre. Prueba a en lugar de preguntarme hacerme la cena. O ignorar la situación porque a veces comemos mal todos. O intenta ver si es algo que se repite a menudo y entonces regaña. Si ha sido una vez realmente no tiene importancia. Probablemente haya comido mal y tú te lo estas oliendo. Pero no tiene sentido recriminarme por ello. No tengo un transtorno alimentario. Probablemente ese día no quería comer sola o he picado algo y se me ha ido el hambre o pueden haber pasado miles de cosas de las que en principio tras los 18 no tengo porque dar explicaciones, de cosas tan poco importantes. Y como este ejemplo seguro que existen miles que a vosotros os están pasando por la cabeza en este momento.
El mero hecho de preguntar es para que la mente del que pregunta se quede tranquila, bien ante la mentira, bien ante la constatación de que estaba equivocado, o bien ante la reprimenda al que no ha hecho eso que se supone tiene que hacer. Mira cuido de ti, te riño, me preocupo.
Es una cosa que me revienta y me pone de mal humor. Lo cual lleva a la consiguiente riña. Y te dices a ti mismo, ya soy mayor. A menudo ante estas situaciones que te indignan te sientes como un niño de 8 años diciéndole a su madre. -Mamá, pero ya soy mayor.- Y realmente eres mayor, y puedes saltarte una comida, no ducharte un día, olvidarte de algo... cualquier cosa de esas que moralmente son horrorosas, pero que todos hacemos, por perrería, por cinco minutos más en la cama o simplemente por hacer algo más interesante. En el fondo nadie sale perdiendo, si no es habitual.

viernes, marzo 07, 2008

Pulsiones.

Sólo sé escribir poemas en prosa. Nacen solos, se originan en la naturalidad de mis palabras. El ritmo lo marcan las notas de mi teclado. No sé escribir. Únicamente respondo a la necesidad inconsciente de volcar esta compulsión sobre las teclas de mi ordenador. No puedo dejar de pensar. Para la maquinaria que azota a mis oidos se me hace imposible. Yo escucho una voz en mi cabeza. Recita, incita, escribe poemas. Si ve en la calle una mujer hermosa alaba sus curvas, delimita sus encantos. Si mientras me ducho una idea con otra se asocia, es normal, es licito. No es otra cosa que mi cerebro narrando en prosa.
A veces me siento como la voz en off de una película intimista. Siguiendo secuencia a secuencia las acciones de mi personaje y explicándole mentalmente a la gente las motivaciones o las neuras que acompañan a mis movimientos en la pantalla. Esta especie de esquizofrenia me acompaña. Me consume, me alimenta.
Me gustaría tener un grabador de memeoria y reproducir tranquilamente algunos pensamientos, que no se queden perdidos mientras la vida sueña.

miércoles, marzo 05, 2008

Regularidad...

Yo podría decir sin ningún lugar a dudas que hora es por mis horarios en cuanto a temas orgánicos. Expondré algunos ejemplos. Tengo una hora de ir a dormir, esta es fija y se puede saber que hora es y cuánto hace que tenía que irme a dormir por las diferentes fases en por las que paso. A Jere la que le resulta más divertida es cuando digo "que suave estoy" a partir de ese momento no hay vuelta atrás, me quedan 5 minutos. Me empiezo a despertar 2 minutos antes de que suene el despertador. Voy al baño 4 veces al día, y casi siempre a la misma hora, si he comido algo que me ha sentado mal la cosa cambia un poco.

Mis rutinas son habituales. Con dos o tres días que repita una rutina, si no la cambio y no hago nada por impedirla, seguirá estando establecida de por vida. Incluso, cambiando larutina un par de días sólo necesito uno para volver a retomarla. Mi padre siempre dijo que yo era un relojito. Lo decía cuando era pequeña porque siempre me iba a dormir a la misma hora, pero lo clavaba. Mis rutinas son diurnas, porque yo soy diurna. Así que si me sacas hasta las 4 de la mañana estas rompiendo mi rutina. Me despertaré a las 8, a lo sumo a las 9, y estaré hecha polvo todo el día.