miércoles, julio 27, 2016

L'Aquila

L'Aquila huele
a tierra
mojada
por el cielo,
por las lágrimas
por los que se fueron 
de los que quedaron.

Y la ciudad
de los 99
parece dormida
los domingos
cuando los obreros
que la recomponen
y restauran
desaparecen 
de sus calles.
Caminos rotos
que ya no llevan al hogar 
de nadie.

Y todavía
se ven las grietas
en las fachadas,
heridas
de un pueblo
que todavía llora
lágrimas
de tierra mojada.

viernes, julio 15, 2016

3 meses

Ayer,
//o fue hace algo más,
hizo 3 meses
de nuestro encuentro.
Traumático.
Accidentado.
Puso todo en su lugar.
Y estás en el centro
del presente
y del futuro.
Eres el plan maestro
alrededor del que gira
nuestra existencia.

Hace 3 meses
que no eres mío. 
Eres de nuestra comunidad.
Una familia que rebosa amor.

Eres tuyo,
con tu genio y tu ingenio,
de los que das cuenta a diario.
Fiel testigo soy de ello.

Y ya sé como es tu sonrisa,
he oído tu voz de niño,
me he perdido en tu mirada,
he compartido tus lágrimas,
y cuàntas cosas nos quedan,
cientos;
tal vez las mismas que días juntos.

Mi corazón 
ha creado un ala
en la que habitas.
Y yo sin saber que se podía ampliar tanto,
en 3 meses, o quizá apareció en 1 segundo,
que era tan sencillo construirnos
y tan difícil y glorioso vivirnos.
Ese espacio
tuyo
es un laberinto
que comunica
muchas partes de mi ser
y de mi querer.
Y seguramente es verdad,
el amor se multiplica
cuando se divide,
como enunció Coelho.
Y yo 
que ya lo sabía
lo volví a aprender
en 3 meses. 

sábado, marzo 26, 2016

Existencia

Hoy.
Todavía no tienes
forma.
Para mi existes.
Eres la risa,
esa que no deja un minuto
de silencio.
La de las lágrimas
y los ecos.
Eres el llanto,
la lucha por exprimir
cada segundo.
Ese mar
que recompone
lo que se rompe.

Hoy.
Yo.
Ya te conozco.
Y los demás se preguntan.
Por tu existencia.
Yo sé, que eres dulce.
Como el algodón de azúcar
que un día limpiaré de tu cara
a besos.
Yo sé que eres independiente.
Conozco tu cabezonería.
Y probablemente
un día
me agote.
Entonces
tendré que dejarte
libre y confiar
en tu independencia.

Sin embargo, hoy,
todavía no he oído
ni tu risa,
ni tu llanto.
Sólo tengo
el tacto
para conocerte.
Y así
nos comunicamos.
Mientras para los demás
eres un concepto
abstracto,
sin forma.
Y para mi existes.
Eres.