En Madrid todo el mundo ve famosos. Yo no. Puede que yo no los vea porque no me fijo. En el metro voy leyendo, por la calle voy a mi bola, y cuando quedamos con alguien hablo y estoy en mi momento (pum pum). Realmente me da igual, yo voy por Madrid como por Alicante en mi mundo de luz y de color. Después me quejo cuando la gente dice que soy feliz. Si realmente vivo en mi mente.
Ya he dicho alguna vez que yo no paro nunca de pensar, al menos y que yo sepa, mientras estoy despierta. Así que como voy pensando en mis cosas me enmimismo y no me fijo en el mundo. Resultado la gente tiene anécdotas de que ha visto a nosequien y a nosecuantos. Yo no tengo ese tipo de anécdotas. El otro día parece que vieron a Martina Klein en un chino o han visto a Sabina en el metro o se encontraron con el guapo de los hombres de paco en un concierto. Lo cierto es que no me importa, porque esas personas tienen su vida y yo no soy nadie para interrumpir su ocio. Un pequeño yo me dice que me gustaría haber visto a Sabina en el metro.
De todas maneras hay gente que es mejor no ver. Hoy donde hemos ido estaba Carmen Alcaide. En honor a la verdad yo no la he visto, pero más bien porque no la quería ver y no me he fijado. Zon7 la ha visto y dice, me bajo (el sitio tenía dos pisos) porque sino va a correr... el tomate, aggg.
Si hay que no ver a Sabina para no ver a Carmen, me parece bien. Yo seguiré en mi mundo. He vivido 26 años sin que me preocupe gente a la que no conozco y que tiene la vida solucionada, espero que Madrid no cambie eso.
viernes, febrero 08, 2008
martes, febrero 05, 2008
Fumar.
Ayer pasó una cosa a la que en principio no le di importancia. Realmente no es que sea importante, sino que es algo más o menos común. No me importa que la gente fume, de hecho me parece una barbaridad la ley antitabaco. Mi idea es que es mejor formar que prohibir. Pero hoy pensando he entendido para que tipo de personas se hizo esa ley.
Fuimos a un restaurante y nos preguntaron zona de fumador o de no fumador. Normalmente me trae sin cuidado. Aunque en sitios cerrados, y puestos a elegir, prefiero no fumador, por eso de que la ropa después te huele como un cenicero. Si vamos con gente que fuma me siento en fumador y sin problemas. El caso es que una persona de nuestro grupo respondió rápidamente: De fumador; solo fumo yo, pero... y algo que vino a significar el resto os aguantáis. Mis amigos habitualmente no fuman, yo no fumo, y he defendido en múltiples ocasiones a los fumadores que son tratados como leprosos. No tengo problemas con ninguno de los dos bandos. Ahora, si en un grupo de nueve personas sólo fuma una, por qué tenemos que fumar las otras ocho. No lo entiendo. La misma consideración que tengo yo con ellos, de al menos preguntar, de vez en cuando me gustaría que la tuviesen conmigo, aunque al final no me importe ir a zona de leprosos fumadores. No estoy criticando el hecho de fumar que es una decisión personal, pero sí el hecho de anteponerse a los demás y no respetar ni preguntar siquiera.
Lo cierto es que en la zona de fumadores sólo estábamos nosotros, y no estuvo mal, apartados de la marabunta, que no era mucha. Acabábamos de salir de un pub, bar o como queráis llamarlo, que me dejó la ropa oliendo a cenicero. Debo de reconocer que lo detesto, no me importa que se fume, pero por favor, vayamos a lugares que tengan un buen extractor o que por lo menos abran las ventanas cuando se llena de humo. Cuando quedó con estos amigos nuevos, procuro no ponerme ropa que acabe de lavar, sino cosas usadas. Aunque airees las cosas que han entrado en un lugar con humo siempre queda ese resto de olor, y te vas preguntando todo el día de donde viene ese olor y si serás tu.
Fuimos a un restaurante y nos preguntaron zona de fumador o de no fumador. Normalmente me trae sin cuidado. Aunque en sitios cerrados, y puestos a elegir, prefiero no fumador, por eso de que la ropa después te huele como un cenicero. Si vamos con gente que fuma me siento en fumador y sin problemas. El caso es que una persona de nuestro grupo respondió rápidamente: De fumador; solo fumo yo, pero... y algo que vino a significar el resto os aguantáis. Mis amigos habitualmente no fuman, yo no fumo, y he defendido en múltiples ocasiones a los fumadores que son tratados como leprosos. No tengo problemas con ninguno de los dos bandos. Ahora, si en un grupo de nueve personas sólo fuma una, por qué tenemos que fumar las otras ocho. No lo entiendo. La misma consideración que tengo yo con ellos, de al menos preguntar, de vez en cuando me gustaría que la tuviesen conmigo, aunque al final no me importe ir a zona de leprosos fumadores. No estoy criticando el hecho de fumar que es una decisión personal, pero sí el hecho de anteponerse a los demás y no respetar ni preguntar siquiera.
Lo cierto es que en la zona de fumadores sólo estábamos nosotros, y no estuvo mal, apartados de la marabunta, que no era mucha. Acabábamos de salir de un pub, bar o como queráis llamarlo, que me dejó la ropa oliendo a cenicero. Debo de reconocer que lo detesto, no me importa que se fume, pero por favor, vayamos a lugares que tengan un buen extractor o que por lo menos abran las ventanas cuando se llena de humo. Cuando quedó con estos amigos nuevos, procuro no ponerme ropa que acabe de lavar, sino cosas usadas. Aunque airees las cosas que han entrado en un lugar con humo siempre queda ese resto de olor, y te vas preguntando todo el día de donde viene ese olor y si serás tu.
miércoles, enero 09, 2008
Frases
Heaven or Hell is whatever you're thinking the seconds between your body dying and your brain dying.
El cielo o el infierno es cualquier cosa que pienses en los segundos entre la muerte de tu cuerpo y la muerte de tu cerebro.
A veces, lees frases que te apetece compartir, o que te llaman a gritos. Esta me ha gustado.
El cielo o el infierno es cualquier cosa que pienses en los segundos entre la muerte de tu cuerpo y la muerte de tu cerebro.
A veces, lees frases que te apetece compartir, o que te llaman a gritos. Esta me ha gustado.
martes, enero 08, 2008
Reyes.
Los reyes de mi suegra me ha regalado unas botas de agua. La mayoría pensareis que es algo extraño que me hagan ilusión unas botas de lluvia. Pero, es que yo me he criado en Alicante. En Alicante no llueve. Bueno, si que llueve, pero cuando lo hace, no sales de casa, porque más que llover se inunda. Así que he podido saltar poco en los charcos tanto como me gustaría, y sólo recuerdo haber tenido unas botas de agua rosas cuando era pequeña. Ibamos bastante a Galicia y un año tuve unas botas de agua. No sé porque pero, me hacían mucha ilusión. Aunque soy de climas cálidos, la lluvia es algo que siempre ha ido conmigo. Quizás sea por la melancolía que a veces me inunda.
Así que me han comprado las botas de agua más raras que han encontrado. (No sé de donde habrán sacado la idea de que me gustan las cosas extrañas). Ahora que vivo en Madrid, tengo una excusa para llevarlas, porque en Madrid llueve más y hace más frío. Los reyes (otros) también se han acordado de dejarme unas orejeras, para que no coja más otitis ^^', y un paraguas para complementar el conjunto. Los reyes son supermajos y me están equipando para el invierno frío y duro de Madrid, que aún quedan Enero y Febrero que son los meses más duros. Aunque hoy hace un día estupendo.
Así que me han comprado las botas de agua más raras que han encontrado. (No sé de donde habrán sacado la idea de que me gustan las cosas extrañas). Ahora que vivo en Madrid, tengo una excusa para llevarlas, porque en Madrid llueve más y hace más frío. Los reyes (otros) también se han acordado de dejarme unas orejeras, para que no coja más otitis ^^', y un paraguas para complementar el conjunto. Los reyes son supermajos y me están equipando para el invierno frío y duro de Madrid, que aún quedan Enero y Febrero que son los meses más duros. Aunque hoy hace un día estupendo.
En el momento que el otro crece, uno se asusta y comienza a cometer errores.
Me he estado fijando últimamente en los motivos básicos de las separaciones de parejas que llevan mucho tiempo juntas. Además parece que todo el mundo quiere recordarmelo. Hoy mismo mi hermano me pregunta, sin venir a cuento para mi ¿qué opinas de la familia tradicional? Ante tal pregunta me he quedado estupefacta y le he preguntado, ¿qué quieres decir con que qué opino? Y me dice, hemos estado discutiendo en clase sobre que la familia tradicional se está extinguiendo.
Mi principal tesis al respecto, avalado por las últimas batallas conyugales de las que he sido testigo, 3, es que uno de los dos crece. Ya no vivimos en una sociedad en la que eres mayor a los 30, vivimos en una sociedad en la que esa edad es el fin de la adolescencia. Puedes haberla conocido antes, y entonces hasta los 80 años (media de vida), son más de 50 años. Tienes que pasar más tiempo con la otra persona y eso hace que sea mucho más dificil el "y vivieron felices para siempre". Más tiempo supone más cambios, más cosas que puedes hacer con tu vida, más personas que puedes ser, más personas que pueden cambiar tu forma de pensar... más vida.
Si a esto añadimos otros dos factores determinantes como es que a lo largo de todo ese tiempo puede que uno de los dos cambie sus objetivos de vida, o lo que quiere para su futuro, y, el hecho de que ahora ganan dinero los dos tenemos las separaciones servidas en bandeja. ¿Para qué vas a aguantar si puedes estar mejor sin él o ella? Puedes mantenerlo como amigo pero sin objetivos comunes, el amor se vuelve una razón muy debil ante las batallas que se libran cada día, se desgasta, y acabará siendo tu amigo más que tu pareja. Le tienes cariño, pero puede que haya días en los que no recuerdes por qué te enamoraste de él o ella. Como amigo puede seguir su camino, puedes seguir queriéndolo y respetándolo. Como pareja te haría la vida imposible, y haría tus objetivos inalcanzables, acabarías frustrado. ¿Quién desea una vida de frustración? Frustración versus amor. Poca gente esta dispuesta a entregarse tanto a otra persona, a cambiar sus planes sobre la marcha por su compañero, a anteponer la felicidad de la pareja a la suya propia. Simplemente una de las dos cosas te llena más y normalmente te llena más lo que te permite crecer, lo que no te estanca. Si te acompañan en el camino del crecimiento genial, sino es una lástima pero lo dejarás en ese punto del tenedor en el que vuestros caminos se bifurcaron.
En 2 casos próximos, han pasado cosas parecidas. Ellas han abierto sus alas al mundo y ellos las han perdido. Uno de ellos ha crecido. Han crecido hacia un lugar en el que se sentían desarrolladas. La relación se ha visto afectada, porque no eran las mismas personas, y los roles han cambiado. Ellas tenían más poder, más control y pedían más, más comprensión, más compromiso, más igualdad, más reconocimiento, o simplemente se han metido en un terreno que no era el pactado. Ya no estaba tan claro quién proveia de qué, quién se encargaba de qué. Había que revisar y actualizar el contrato. Y lo que es más importante, el otro no acompañó en el crecimiento, dieron por sentado que ante las nuevas experiencias su pareja no cambiaría. No es tan simple, ni siquiera es cierto que siempre crezcan ellas. Lo que pasa es que esto desencadena comportamientos o actitudes que acaban con la pareja, con su equilibrio. Porque, seamos francos, esto por si sólo no rompe una pareja. Siempre acaban saliendo a la luz las inseguridades, los errores que todos cometemos por miedo y se acaba perdiendo a la pareja en algún lugar, volviendose esta un desconocido. Pero es un factor a tener en cuenta. En el momento que el otro crece, uno se asusta y comienza a cometer errores. En algunos casos errores imperdonables, que tienen justificaciones muy válidas. El resultado es que te sientes solo, a pesar de tener al lado a esa pareja que se supone que te quiere por y a pesar de tus imperfecciones, a aquel que te iba a acompañar todo el camino y servirte de bastón cuando lo necesitaras.
En el mundo de los negocios todo el mundo asume un contrato, cuando ese contrato se vuelve ineficiente ambas partes se sientan y renegocian o rompen el contrato. El problema viene porque en el amor, no es tan fácil sentarse y renegociarlo, o entenderlo como un contrato. Las emociones y los sentimientos habitualmente no dejan o no quieren ver lo que hay detrás de ellos. Y acaba disolviéndose la compañía, ante el desacuerdo de los socios.
Sólo es algo que he notado. Que nos pasa a todos y que todos intentamos que no nos pase. Pero la vida es muy dura y muy larga y necesitamos a un compañero que empuje con nosotros, no alguien a quien tengamos que arrastrar o que empuje en otra dirección.
Mi principal tesis al respecto, avalado por las últimas batallas conyugales de las que he sido testigo, 3, es que uno de los dos crece. Ya no vivimos en una sociedad en la que eres mayor a los 30, vivimos en una sociedad en la que esa edad es el fin de la adolescencia. Puedes haberla conocido antes, y entonces hasta los 80 años (media de vida), son más de 50 años. Tienes que pasar más tiempo con la otra persona y eso hace que sea mucho más dificil el "y vivieron felices para siempre". Más tiempo supone más cambios, más cosas que puedes hacer con tu vida, más personas que puedes ser, más personas que pueden cambiar tu forma de pensar... más vida.
Si a esto añadimos otros dos factores determinantes como es que a lo largo de todo ese tiempo puede que uno de los dos cambie sus objetivos de vida, o lo que quiere para su futuro, y, el hecho de que ahora ganan dinero los dos tenemos las separaciones servidas en bandeja. ¿Para qué vas a aguantar si puedes estar mejor sin él o ella? Puedes mantenerlo como amigo pero sin objetivos comunes, el amor se vuelve una razón muy debil ante las batallas que se libran cada día, se desgasta, y acabará siendo tu amigo más que tu pareja. Le tienes cariño, pero puede que haya días en los que no recuerdes por qué te enamoraste de él o ella. Como amigo puede seguir su camino, puedes seguir queriéndolo y respetándolo. Como pareja te haría la vida imposible, y haría tus objetivos inalcanzables, acabarías frustrado. ¿Quién desea una vida de frustración? Frustración versus amor. Poca gente esta dispuesta a entregarse tanto a otra persona, a cambiar sus planes sobre la marcha por su compañero, a anteponer la felicidad de la pareja a la suya propia. Simplemente una de las dos cosas te llena más y normalmente te llena más lo que te permite crecer, lo que no te estanca. Si te acompañan en el camino del crecimiento genial, sino es una lástima pero lo dejarás en ese punto del tenedor en el que vuestros caminos se bifurcaron.
En 2 casos próximos, han pasado cosas parecidas. Ellas han abierto sus alas al mundo y ellos las han perdido. Uno de ellos ha crecido. Han crecido hacia un lugar en el que se sentían desarrolladas. La relación se ha visto afectada, porque no eran las mismas personas, y los roles han cambiado. Ellas tenían más poder, más control y pedían más, más comprensión, más compromiso, más igualdad, más reconocimiento, o simplemente se han metido en un terreno que no era el pactado. Ya no estaba tan claro quién proveia de qué, quién se encargaba de qué. Había que revisar y actualizar el contrato. Y lo que es más importante, el otro no acompañó en el crecimiento, dieron por sentado que ante las nuevas experiencias su pareja no cambiaría. No es tan simple, ni siquiera es cierto que siempre crezcan ellas. Lo que pasa es que esto desencadena comportamientos o actitudes que acaban con la pareja, con su equilibrio. Porque, seamos francos, esto por si sólo no rompe una pareja. Siempre acaban saliendo a la luz las inseguridades, los errores que todos cometemos por miedo y se acaba perdiendo a la pareja en algún lugar, volviendose esta un desconocido. Pero es un factor a tener en cuenta. En el momento que el otro crece, uno se asusta y comienza a cometer errores. En algunos casos errores imperdonables, que tienen justificaciones muy válidas. El resultado es que te sientes solo, a pesar de tener al lado a esa pareja que se supone que te quiere por y a pesar de tus imperfecciones, a aquel que te iba a acompañar todo el camino y servirte de bastón cuando lo necesitaras.
En el mundo de los negocios todo el mundo asume un contrato, cuando ese contrato se vuelve ineficiente ambas partes se sientan y renegocian o rompen el contrato. El problema viene porque en el amor, no es tan fácil sentarse y renegociarlo, o entenderlo como un contrato. Las emociones y los sentimientos habitualmente no dejan o no quieren ver lo que hay detrás de ellos. Y acaba disolviéndose la compañía, ante el desacuerdo de los socios.
Sólo es algo que he notado. Que nos pasa a todos y que todos intentamos que no nos pase. Pero la vida es muy dura y muy larga y necesitamos a un compañero que empuje con nosotros, no alguien a quien tengamos que arrastrar o que empuje en otra dirección.
domingo, diciembre 30, 2007
Depresión.
Si me tumbo y no me muevo puedo oír la lluvia aunque no llueva. Si me tumbo y no me muevo puedo llorar sin que una lágrima caiga por mi mejilla. Si me tumbo y no me muevo puedo dejar de existir por un instante. Si me acurruca bien pequeñita en mi cama ya no ocupo espacio. Si me acurruco bien pequeñita en mi cama el ruido de mi respiración ya no se oye. Si me acurruco bien pequeñita en mi cama no existe el mundo de fuera.
Si la tristeza se apodera de mi ánimo dejo de creer en el sol. Si la tristeza se apodera de mi ánimo ya no suenan las canciones que resuenan en mi pecho. Si la tristeza se apodera de mi ánimo mis manos ya no se mueven para acariciar tu pelo. Si la tristeza me hace un ovillo el corazón mi corazón ya no late. Si la tristeza me hace un ovillo el corazón mis venas ya no transportan la sangre. Si la tristeza me hace un ovillo el corazón ya no se mueve mi esternón.
Si...
Si la tristeza se apodera de mi ánimo dejo de creer en el sol. Si la tristeza se apodera de mi ánimo ya no suenan las canciones que resuenan en mi pecho. Si la tristeza se apodera de mi ánimo mis manos ya no se mueven para acariciar tu pelo. Si la tristeza me hace un ovillo el corazón mi corazón ya no late. Si la tristeza me hace un ovillo el corazón mis venas ya no transportan la sangre. Si la tristeza me hace un ovillo el corazón ya no se mueve mi esternón.
Si...
viernes, diciembre 28, 2007
Para las mamis
Hace días que le doy vueltas a un poema, no es muy navideño pero es muy bonito y muy triste...
Ya era muy viejecita... Y un año y otro año
se fue quedando sola con su tiempo sin fin.
Sola con su sonrisa de que nada hace daño,
sola como una hermana mayor en su jardín.
Se fue quedando sola con los brazos abiertos,
que es como crucifican los hijos que se van,
con su suave manera de cruzar los cubiertos,
y aquel olor a limpio de sus batas de holán.
Déjenme recordarla con su vals en el piano,
como yéndose un poco con lo que se le fue;
y con qué pesadumbre se mira la mano
cuando le tintineaba su taza de café.
Se fue quedando sola, sola... sola en su mesa,
en su casita blanca y en su lento sillón;
y si alguien no conoce que soledad es esa,
no sabe cuánta muerte cabe en un corazón.
Y diré que en la tarde de aquel viernes con rosas,
en aquel "hasta pronto" que fue un adiós final,
aprendí que unas manos pueden ser mariposas,
dos mariposas tristes volando en su portal.
Sé que murió de noche. No quiero saber cuándo.
Nadie estaba con ella, nadie, cuando murió:
Ni su hijo Guillermo, ni su hijo Fernando,
ni el otro, el vagabundo sin patria, que soy yo.
Jose Ángel Buesa.
Ya era muy viejecita... Y un año y otro año
se fue quedando sola con su tiempo sin fin.
Sola con su sonrisa de que nada hace daño,
sola como una hermana mayor en su jardín.
Se fue quedando sola con los brazos abiertos,
que es como crucifican los hijos que se van,
con su suave manera de cruzar los cubiertos,
y aquel olor a limpio de sus batas de holán.
Déjenme recordarla con su vals en el piano,
como yéndose un poco con lo que se le fue;
y con qué pesadumbre se mira la mano
cuando le tintineaba su taza de café.
Se fue quedando sola, sola... sola en su mesa,
en su casita blanca y en su lento sillón;
y si alguien no conoce que soledad es esa,
no sabe cuánta muerte cabe en un corazón.
Y diré que en la tarde de aquel viernes con rosas,
en aquel "hasta pronto" que fue un adiós final,
aprendí que unas manos pueden ser mariposas,
dos mariposas tristes volando en su portal.
Sé que murió de noche. No quiero saber cuándo.
Nadie estaba con ella, nadie, cuando murió:
Ni su hijo Guillermo, ni su hijo Fernando,
ni el otro, el vagabundo sin patria, que soy yo.
Jose Ángel Buesa.
viernes, diciembre 21, 2007
Yo creo en el matrimonio
Para los que no lo sepan zon7 y yo llevamos 7 años ininterrumpidos (se supone que estamos en la crisis de los 7, pero más bien, yo, estoy en la crisis del cuarto de vida). Es fácil de contar, es el último dígito del año. Ayer una compañera de trabajo de zon7, que esta casada, nos preguntó cuanto tiempo llevábamos juntos, a lo cual yo le pregunté cuanto tiempo llevaba casada y cuanto tiempo había salido con él. Ella respondió 2 años y 2 años, lo que hacen 4. Ante esto, zon7 dijo que nosotros llevábamos el doble, y ahí yo puntualicé, no vaya a ser que contemos de más y nos equivoquemos.
Bueno, el caso es que la conversación siguió por los derroteros habituales, ¿y qué esperan para casarse?, Uff que pereza... Y llegó la mítica frase "es que yo creo en el matrimonio". Últimamente todo el mundo se casa.
A ver, yo creo* en el matrimonio, y en el divorcio y en la separación de bienes y en las familias puñeteras y en los hijos y en las nubes y en la navidad y en millones de cosas más. Son cosas que puedo ver. También pienso que la mayoría de las cosas de esta vida son perecederas y tienen un ciclo de vida, eso te lo enseñan bien en mi carrera. Otra cosa es que tú creas que tu matrimonio va a durar. Puedes tener suerte y encontrar algo maravilloso que no caduque. Hasta ahí genial. Yo, soy más de vivir el día a día. Y zon7 y yo todavía no tenemos ninguna responsabilidad, ni ningún motivo por el que casarnos, estamos bien como estamos. Si me caso me imagino que será una cuestión de papeles, porque todo el mundo sabe que hoy por hoy zon7 y la que suscribe se quieren, no necesitas más muestras que pasar con nosotros una tarde. Somos como una película de Jack Lemon y Walter Matthau, con sus obvias diferencias. Mi padre dice que el lo paga todo pero que no me puedo perder la experiencia. Pero ¿qué hago si no me hace ilusión? No necesito un vestido blanco para demostrar que quiero a zon7, ni para demostrarme que él me quiere a mi.
Él sabe que tiene que pedírmelo y yo sé que tendré que hacer una fiesta con su familia. Son las condiciones de nuestro contrato.
Bueno, ahora que conocéis mi opinión al respecto os dejo que penséis en que creéis vosotros.
*Doy por sentado que existen, porque existen. Piensan luego existen.
Bueno, el caso es que la conversación siguió por los derroteros habituales, ¿y qué esperan para casarse?, Uff que pereza... Y llegó la mítica frase "es que yo creo en el matrimonio". Últimamente todo el mundo se casa.
A ver, yo creo* en el matrimonio, y en el divorcio y en la separación de bienes y en las familias puñeteras y en los hijos y en las nubes y en la navidad y en millones de cosas más. Son cosas que puedo ver. También pienso que la mayoría de las cosas de esta vida son perecederas y tienen un ciclo de vida, eso te lo enseñan bien en mi carrera. Otra cosa es que tú creas que tu matrimonio va a durar. Puedes tener suerte y encontrar algo maravilloso que no caduque. Hasta ahí genial. Yo, soy más de vivir el día a día. Y zon7 y yo todavía no tenemos ninguna responsabilidad, ni ningún motivo por el que casarnos, estamos bien como estamos. Si me caso me imagino que será una cuestión de papeles, porque todo el mundo sabe que hoy por hoy zon7 y la que suscribe se quieren, no necesitas más muestras que pasar con nosotros una tarde. Somos como una película de Jack Lemon y Walter Matthau, con sus obvias diferencias. Mi padre dice que el lo paga todo pero que no me puedo perder la experiencia. Pero ¿qué hago si no me hace ilusión? No necesito un vestido blanco para demostrar que quiero a zon7, ni para demostrarme que él me quiere a mi.
Él sabe que tiene que pedírmelo y yo sé que tendré que hacer una fiesta con su familia. Son las condiciones de nuestro contrato.
Bueno, ahora que conocéis mi opinión al respecto os dejo que penséis en que creéis vosotros.
*Doy por sentado que existen, porque existen. Piensan luego existen.
martes, diciembre 18, 2007
La maldición.
Como tengo superpoderes, también existe sobre mi una maldición, que creí que no me seguiría hasta Madrid pero lo ha hecho. Resulta que cada vez que tengo que tender mucho llueve.
La semana pasada rompí la lavadora, el cierre. Reparación estúpida que no hizo falta ni llamar al técnico y la piececita cuesta unos 4 euros, gracias a dios. Este pequeño accidente no nos ha permitido poner lavadoras hasta ayer, que compre la pieza. Así que ayer pusimos dos lavadoras, porque además la crolls esta (marca que no había oído en la vida y que no aparece por internet pero que es muy buena) no tiene mucha capacidad, no como en mi casa, que es mi LG bonita, ENORME, de carga superior y sencillita de usar. Por cierto, si alguien sabe como funcionan los programas de una Crolls, en la rueda tengo una |P(supongo prelavado) ABC (supongo lavado normal) |DE |G, que me lo explique que en innete hay millones de personas con el mismo problema.
Bueno pues la lavadora esta me odia, pero no más que yo a ella. Es la conclusión que he sacado porque no puedo abrirla y zon7 va y la abre sin problemas. Ahora es porque no la dejo reposar suficiente.
Pues eso que ha llovido despues de 9 días de sol increibles en los que podía tomar el sol desde la cama :( Qué duro es estar lejos de casa (aunque sea yo quien se lo ha buscado).
La semana pasada rompí la lavadora, el cierre. Reparación estúpida que no hizo falta ni llamar al técnico y la piececita cuesta unos 4 euros, gracias a dios. Este pequeño accidente no nos ha permitido poner lavadoras hasta ayer, que compre la pieza. Así que ayer pusimos dos lavadoras, porque además la crolls esta (marca que no había oído en la vida y que no aparece por internet pero que es muy buena) no tiene mucha capacidad, no como en mi casa, que es mi LG bonita, ENORME, de carga superior y sencillita de usar. Por cierto, si alguien sabe como funcionan los programas de una Crolls, en la rueda tengo una |P(supongo prelavado) ABC (supongo lavado normal) |DE |G, que me lo explique que en innete hay millones de personas con el mismo problema.
Bueno pues la lavadora esta me odia, pero no más que yo a ella. Es la conclusión que he sacado porque no puedo abrirla y zon7 va y la abre sin problemas. Ahora es porque no la dejo reposar suficiente.
Pues eso que ha llovido despues de 9 días de sol increibles en los que podía tomar el sol desde la cama :( Qué duro es estar lejos de casa (aunque sea yo quien se lo ha buscado).
jueves, diciembre 13, 2007
Warhol sobre warhol. Fotos de colega.
¿Por qué algo tiene derecho a ser expuesto con el único reconocimiento de que esta relacionado con alguien importante? Me explico. El otro día fuimos a la casa encendida a ver la exposición Warhol sobre warhol. Hasta ahí bien. Había unos cuantos retratos de Warhol pintados por otras personas a las que yo no conozco. Aquí sale a relucir mi incultura pictórica, que es mucha. Fotos hechas con sus amigos o haciendo él tonto con ellos o de el haciendo el tonto o de él sacándole una foto a alguien que le saca una foto, lo lamento pero no lo entiendo. No sé que interés pueden tener. Es como prensa rosa en un museo. Era un artista, pero no por ello todo lo que hacía era artístico, iba al baño como los demás. Había unas cuantas obras rodeadas de fotografías personales, de fotografías extrañas y de las fotografías que le servían como base para lo que hacía.
De todas maneras al final valió la pena. zon7 encontró una obra que le gustó porque se mezclan realidad y dibujo. Dice que le recuerda a un videoclip. Era otra composición de estas:
Y yo encontré la mía que es una de zapatos, con textura, polvo de diamante sintético y relieve, de su época shadows y glam, que me llamó la atención y que no he encontrado por la red.
De todas maneras al final valió la pena. zon7 encontró una obra que le gustó porque se mezclan realidad y dibujo. Dice que le recuerda a un videoclip. Era otra composición de estas:
Libre acceso a la información...
Probemos un experimento. Vamos a pensar que esto es una película. La batalla tiene lugar en Internet, el objeto de la disputa el libre acceso a la información. Tenemos dos grandes contrincantes el status quo, el poder, y la resistencia, los rebeldes que quieren derrocarlo. El status quo serán las multinacionales. Pensemos que, los rebeldes son los hackers, en el sentido amplio de la palabra. A ver, lo explicaré mejor, los que cogen una serie y cuelgan un capítulo en Internet, lo que consiguen que el sistema operativo de Apple funcione sobre un PC normal, es decir, los que liberalizan la información. Y también tenemos a todos esos millones de personas que están en medio en esta guerra cruzada, aquellos que simpatizan con ambos bandos. Sí, esas personas que se descargan una serie porque ponen una excusa cualquiera y a su vez entienden y apoya a los que luchan por defender el trabajo de los demás, porque al fin y al cabo la producción de información es trabajo. Remunerado o no, producido como afición, como medio para ganarse las habichuelas o porque se tiene algo que decir, toda la información que se produce es trabajo. Hasta aquí ya tenemos los actores principales y el tema central de la película. Recapitularemos. Multinacionales, resistencia y gente normal son los actores. Diferencias irreconciliables sobre la libre circulación de la información como móvil del enfrentamiento, ya que unos controlando los medios de distribución ganan dinero.
sábado, diciembre 08, 2007
¿Es este el trabajo de tu vida?
Esta es una de las preguntas con las que te puedes encontrar en una entrevista. Llegados aquí, yo tengo una pregunta, ¿con 26 años alguien sabe cual es el rabajo de su vida? Mucho menos sin haberlo probado. Si digo la verdad, yo no tengo nada claro que quiero hacer con el resto de mi vida. Creía que quería ser creativo publicitario, pero no me siento cómoda diseñando. No me quieren como ejecutivo de cuentas junior. Creo que me gustaría algo relacionado con la comunicación global en una empresa o programador de parrillas televisivas. Pero no lo sé. Me gusta escribir, me gusta la gente y hablar, me gusta buscar ideas pra vender cosas... Pero no sé exáctamente que quiero hacer el resto de mi vida.
Para mi es como que con 15 años te pregunten si alguien tu ligue o tu novio es el hombre de tu vida. Si tu vida se acaba a los 16 pues probablemente sí, en caso contrario, la vida lo dirá.
Yo ya me he equivocado tantas veces en lo del trabajo que no tengo claro nada. Bueno, una cosa sí, me aburro mucho si no trabajo.
Para mi es como que con 15 años te pregunten si alguien tu ligue o tu novio es el hombre de tu vida. Si tu vida se acaba a los 16 pues probablemente sí, en caso contrario, la vida lo dirá.
Yo ya me he equivocado tantas veces en lo del trabajo que no tengo claro nada. Bueno, una cosa sí, me aburro mucho si no trabajo.
domingo, diciembre 02, 2007
I'm sorry
Se me murió el ordenador y creo que no tendré innete hasta el miercoles que viene. Parece que la tecnología se está aliando contra mi ^^. Habrá que ver como lo arreglamos, porque es dificil escribir aquí. Aunque tenga ganas de despotricar sobre lo horribles que son las entrevistas de trabajo y lo mal que las hago o por qué en madrid entras a los sitios y te asas y sales y te congelas o reconocer que adoro el metro y que por ahora no me importa andar.
Hoy por fin vemos nuestra habitación así que me tengo que ir a planchar y hacer tiruriru.
Hoy por fin vemos nuestra habitación así que me tengo que ir a planchar y hacer tiruriru.
jueves, noviembre 15, 2007
Errores
He estado pensando en errores. Todos cometemos millones de errores en nuestras vidas. Pero existen errores más grandes que otros. Yo no he cometido grandes errores, de esos que vuelven la vida de uno del revés. Pero he cometido millones de errores, por lo visto soy increiblemente adicta a ellos. Pero lo que unos pueden considerar un error yo a veces lo considero algo que tenía que hacer. Y lo considero así porque me ha reportado cosas con las que, visto desde aquí, considero que mi vida no estaría completa. O tal vez sería una persona totalmente diferente sin ellos. Así que yo no pienso que sea cierto aquello de los errores también se aprende. Pienso que de los errores se aprende. Y tal vez de los errores se aprende más y se sacan las cosas maravillosas de tu vida. De los errores aprendes quien eres. Los errores fortalecen el carácter, te hacen superarte y cambiar, y crecer. De los errores a menudo sacas a personas maravillosas sin las que tu vida estaría incompleta.
Dadme a una persona que no halla cometido errores y que se lo hallan dado todo hecho, probablemente esa persona no soporte un revés de la vida, es una persona que no se conoce, es una persona que no se ha puesto a prueba. En cambio, una persona acostumbrada a superar dificultades y a sacarse las castañas del fuego quizás este un poquito más quemada pero se lo jugará todo para salir adelante. Además conoce sus puntos débiles y sus puntos fuertes y tiene muy claro como sacar partido de ellos. Miedo me dan los que escogen a personitas perfectas para completar su vida.
Mis grandes errores a menudo han sido mis grandes aciertos ¿Por qué hay gente que no logra ver eso y simplemente los tilda de errores?
Dadme a una persona que no halla cometido errores y que se lo hallan dado todo hecho, probablemente esa persona no soporte un revés de la vida, es una persona que no se conoce, es una persona que no se ha puesto a prueba. En cambio, una persona acostumbrada a superar dificultades y a sacarse las castañas del fuego quizás este un poquito más quemada pero se lo jugará todo para salir adelante. Además conoce sus puntos débiles y sus puntos fuertes y tiene muy claro como sacar partido de ellos. Miedo me dan los que escogen a personitas perfectas para completar su vida.
Mis grandes errores a menudo han sido mis grandes aciertos ¿Por qué hay gente que no logra ver eso y simplemente los tilda de errores?
sábado, noviembre 10, 2007
Manias 1.0
Yo hago algo muy curioso a veces, salgo de mi mundo con una frase de mitad de conversación que nadie sabe a santo de que viene. Todo el mundo se queja, especialmente zon y javi. Porque de repente digo algo como: se me olvido comprarlo o me trajo unos mantelitos; mientras ellos hablan del último juego de ds. Yo no me doy cuenta, pero ahora me hace gracia. Se quejan mucho, pero a mi me parece divertido. No es algo que haga a propósito, sino que estoy pensando en mis cosas y de repente creo que es importante compartir algo :P Mi madre siempre me dice que tengo que recordar que la gente no está dentro de mi cabeza, pero me cuesta dejar ese hábito. Así que lo más probable es que siga haciéndolo.
FIN DEL MUNDO
Somos la generación del fin del mundo. Vivimos aterrados porque el mundo se acabe, por lo que hicimos, lo que hacemos y lo que puede pasar. Es un rollo. Empezamos con la guerra fría y la aniquilación mutua, en los 90 con las profecías de nostradamus, con el fin del milenio, con el efecto dosmil... todo conducía al fin del mundo. Y como que no pasase nada no fue suficiente inventamos nuevos miedos para seguir con la tradición. El terrorismo como la nueva guerra fría que puede acabar con el mundo. El calentamiento global. La cosa es que siempre tenemos que estar asustados para ser seres humanos. Vivir atemorizados... No digo que todas estas cosas no sean o fuesen importantes sino que en vez de poner medios para remediarlo lo único que hacen es bombardearnos para que estemos preocupados. Que se pongan todos de acuerdo y que hagan algo ya. Todos sabemos que tras curar la gripe aparecerá otra enfermedad incurable como el cáncer o el sida pero se intenta curar. Pues en vez de vivir asustados deberían de intentar que se solucionase el problema.
sábado, noviembre 03, 2007
Muerte...
- ¿Crees que será doloroso cortarse las venas? Quizás sea demasiado sangriento... No estoy segura de que pueda suicidarme. Sería más fácil algo en lo que mi voluntad no interviniese.
- Pero ¿por qué hablamos de esto? Sé que la vida es una mierda... pero tanto como para morirse... No lo tengo nada claro... Aunque puestos a morirse, mejor que sea durmiendo... Quizás soñando con un lugar mejor o con algo más fácil...
- Entonces tu eres de las que tomaría un montón de pastillas... Eso es tan Marilyn... que poco original...
- Claro... ¿cómo si existiera una muerte original? La muerte no es original... a menos que la pongas en el contexto de una serie de televisión, pero seguro que alguien más ha muerto así. Quizás sólo se salve la de tan muertos como yo.
- Ya pero eso es totalmente involuntario y se te quedan muchas cosas por decir... Ponerle fin a la vida debería ser un contrato personal... Un momento en el que pensases, ahora me puedo morir...
Jugueteaba con la idea de su muerte, como una niña que juega con la última barbie que ha salido al mercado. Era algo que siempre la había divertido. No era una gótica, ni creía en la vida eterna. Simplemente la muerte era un lugar libre de responsabilidades, libre de culpas. Un lugar donde todas esas emociones negativas fenecían ante la nada. No se daba cuenta que la nada lo absorbe todo. La nada es la ausencia, la falta de sentimientos. No había aprendido nada viendo la historia interminable. Además creía que uno vivía mientras hubiese supuesto algo en la vida de alguien. Y ella había importado a muchas personas. Aunque cuando jugaba con esa idea no pensaba en esas personas. Era un pensamiento principalmente egoísta. Ella nunca habría reconocido que era egoísta, pero no solía plantearse que consecuencias tendría que ella se suicidase. Simplemente era una manera de huir de esa realidad que la asfixiaba. Era una forma de presentarse ante el mundo irreverente y cínica y así ganar valor porque parecía que no le tenía miedo a tratar temas que a los demás incomodaban. Pero que a los demás los incomodasen no significaba que ella no podía sentirse a gusto. No significaba que a ella no le sirvieran para huir de esa cantidad de matices grises que abarrotaban un mundo tan bizarro que nunca se hubiese imaginado una vida más sencilla.
- Yo todavía no he decidido cómo quiero morir... quizás por falta de oxígeno... tal vez de un ataque al corazón mientras hago el amor... Es tan poético morir en un momento de placer...
- No crees que morirte lo jode todo. Además dejas jodido al que está contigo...
- No lo había pensado nunca.
- Ya. A veces deberías pensar antes de hablar. Bueno... me llama mi madre... me tengo que ir... nos vemos a las seis en la puerta del cine...
- Vale. Adios.
- Hasta dentro de un rato... adios.
- Pero ¿por qué hablamos de esto? Sé que la vida es una mierda... pero tanto como para morirse... No lo tengo nada claro... Aunque puestos a morirse, mejor que sea durmiendo... Quizás soñando con un lugar mejor o con algo más fácil...
- Entonces tu eres de las que tomaría un montón de pastillas... Eso es tan Marilyn... que poco original...
- Claro... ¿cómo si existiera una muerte original? La muerte no es original... a menos que la pongas en el contexto de una serie de televisión, pero seguro que alguien más ha muerto así. Quizás sólo se salve la de tan muertos como yo.
- Ya pero eso es totalmente involuntario y se te quedan muchas cosas por decir... Ponerle fin a la vida debería ser un contrato personal... Un momento en el que pensases, ahora me puedo morir...
Jugueteaba con la idea de su muerte, como una niña que juega con la última barbie que ha salido al mercado. Era algo que siempre la había divertido. No era una gótica, ni creía en la vida eterna. Simplemente la muerte era un lugar libre de responsabilidades, libre de culpas. Un lugar donde todas esas emociones negativas fenecían ante la nada. No se daba cuenta que la nada lo absorbe todo. La nada es la ausencia, la falta de sentimientos. No había aprendido nada viendo la historia interminable. Además creía que uno vivía mientras hubiese supuesto algo en la vida de alguien. Y ella había importado a muchas personas. Aunque cuando jugaba con esa idea no pensaba en esas personas. Era un pensamiento principalmente egoísta. Ella nunca habría reconocido que era egoísta, pero no solía plantearse que consecuencias tendría que ella se suicidase. Simplemente era una manera de huir de esa realidad que la asfixiaba. Era una forma de presentarse ante el mundo irreverente y cínica y así ganar valor porque parecía que no le tenía miedo a tratar temas que a los demás incomodaban. Pero que a los demás los incomodasen no significaba que ella no podía sentirse a gusto. No significaba que a ella no le sirvieran para huir de esa cantidad de matices grises que abarrotaban un mundo tan bizarro que nunca se hubiese imaginado una vida más sencilla.
- Yo todavía no he decidido cómo quiero morir... quizás por falta de oxígeno... tal vez de un ataque al corazón mientras hago el amor... Es tan poético morir en un momento de placer...
- No crees que morirte lo jode todo. Además dejas jodido al que está contigo...
- No lo había pensado nunca.
- Ya. A veces deberías pensar antes de hablar. Bueno... me llama mi madre... me tengo que ir... nos vemos a las seis en la puerta del cine...
- Vale. Adios.
- Hasta dentro de un rato... adios.
Momentos...
Se entretuvo en la cocina. Cocinó la comida de toda la semana. En los altavoces resonaban músicas latinas que le recordaban a su infancia, incluso a su adolescencia. Aquellos momentos que pasó tan lejos del lugar en el que estaba ahora. La cocina olía a escalibada y a caldo, a galletas y a pasteles, a salsas y a tomates. En sus manos todavía quedaban rastros a ajo, cebolla e incluso un ligero aroma a café se adivinaba. Estaba absorto en un mundo diferente. En un mundo de sonidos y olores que hacía a su mente vagar por historias no contadas todavía.
No había escuchado que la puerta se abría. En la cocina, el lavavajillas había empezado su rutina. Su sonido se mezclaba con las rumbas y las bachatas que el ordenador profería aleatoriamente. Sus manos, en este momento sostenían una cucharita que le serviría para probar el potaje que se cocía en el fuego de atrás. Una mano en sus caderas, que se movían distraídas, lo sobresaltó. Y su boca profirió un ligero taco. Se volvió. Era Juan. Se le había hecho tardísimo. Si el estaba allí, aquello significaba que se le habían pasado las horas y que ya tendría que haber acabado. Juan le besó. La ternura de aquel beso hizo desaparecer todo resquicio de nerviosismo de su cuerpo que se entregó rendido.
-Es demasiado tarde... Déjame que tengo que acabar esto... sino no vamos a llegar...- Dijo instantes antes de que otro beso terminase de hundir todas sus defensas. Roberto besó a Juan. Ya no había vuelta a atrás. Sus manos ya habían empezado a dirigirse por si mismas. En ese momento Juan se separó. Lo miró con esos ojos que lo desarman a uno y dijo.
-Me voy a la ducha, que nos tenemos que ir o llegaremos tarde al cumpleaños de tu madre... Y no quieres que eso pase, ¿verdad?- Y era verdad, pero no era justo. Ahora el cuerpo de Roberto necesitaba más. Roberto quería replicar mientras Juan se separaba, pero la visión de Juan desvistiéndose por el pasillo se había tragado sus palabras. Además algo despertó su interés. Algo que lo devolvió a la realidad. Algo ya olía, ya estaba, no se debía quemar. Corrió a apagar el fuego y a terminar de recoger la cocina. Si era suficientemente rápido todavía podría pillar a Juan en el último instante de la ducha o al menos recibirlo con una toalla al salir. Pero debía darse prisa. Además tenía que vestirse todavía, tal vez pudiese disfrutar de una ducha rápida con Juan. Esa imagen inundó la imaginación de Roberto que se apresuró a recoger, guardar y dejar en el fregadero, el resto lo arreglaría después. Estaba Juan en el instante final de su ducha. Ese momento en el que el chorro de agua recorre tu cuerpo desde la nuca hasta los pies y cierras los ojos y sientes que no existe nada a tu alrededor. Roberto empezó a desvestirse por el pasillo. Parecía que le iba a dar tiempo. Abrió la puerta del baño y espió durante un segundo ese instante de soledad de su compañero. Se metió en la ducha, rompiendo la soledad.
No había escuchado que la puerta se abría. En la cocina, el lavavajillas había empezado su rutina. Su sonido se mezclaba con las rumbas y las bachatas que el ordenador profería aleatoriamente. Sus manos, en este momento sostenían una cucharita que le serviría para probar el potaje que se cocía en el fuego de atrás. Una mano en sus caderas, que se movían distraídas, lo sobresaltó. Y su boca profirió un ligero taco. Se volvió. Era Juan. Se le había hecho tardísimo. Si el estaba allí, aquello significaba que se le habían pasado las horas y que ya tendría que haber acabado. Juan le besó. La ternura de aquel beso hizo desaparecer todo resquicio de nerviosismo de su cuerpo que se entregó rendido.
-Es demasiado tarde... Déjame que tengo que acabar esto... sino no vamos a llegar...- Dijo instantes antes de que otro beso terminase de hundir todas sus defensas. Roberto besó a Juan. Ya no había vuelta a atrás. Sus manos ya habían empezado a dirigirse por si mismas. En ese momento Juan se separó. Lo miró con esos ojos que lo desarman a uno y dijo.
-Me voy a la ducha, que nos tenemos que ir o llegaremos tarde al cumpleaños de tu madre... Y no quieres que eso pase, ¿verdad?- Y era verdad, pero no era justo. Ahora el cuerpo de Roberto necesitaba más. Roberto quería replicar mientras Juan se separaba, pero la visión de Juan desvistiéndose por el pasillo se había tragado sus palabras. Además algo despertó su interés. Algo que lo devolvió a la realidad. Algo ya olía, ya estaba, no se debía quemar. Corrió a apagar el fuego y a terminar de recoger la cocina. Si era suficientemente rápido todavía podría pillar a Juan en el último instante de la ducha o al menos recibirlo con una toalla al salir. Pero debía darse prisa. Además tenía que vestirse todavía, tal vez pudiese disfrutar de una ducha rápida con Juan. Esa imagen inundó la imaginación de Roberto que se apresuró a recoger, guardar y dejar en el fregadero, el resto lo arreglaría después. Estaba Juan en el instante final de su ducha. Ese momento en el que el chorro de agua recorre tu cuerpo desde la nuca hasta los pies y cierras los ojos y sientes que no existe nada a tu alrededor. Roberto empezó a desvestirse por el pasillo. Parecía que le iba a dar tiempo. Abrió la puerta del baño y espió durante un segundo ese instante de soledad de su compañero. Se metió en la ducha, rompiendo la soledad.
Cinismo...
El otro día, en parte como justificación, aseguré que soy cínica. Fue un mecanismo de defensa ante una conducta que no me apetecía mucho explicar. Entre otras cosas porque tiene que ver con mi forma de ver el mundo, con mi vida privada (que hay ciertas personas a las que no les incumbe) y con mis relaciones con algunas personas con las que tienes que relacionarte, pero que si no estuvieses obligado a ello, no lo harías.
Bueno pues he aquí la definición de cínico... como siempre pongo algunas otras entre paréntesis que son más comprensibles...
Visto así, realmente soy en muchos casos cínica. Descarada, desvergonzada e impúdica son adjetivos aplicables a mi, porque no creo en los tabúes y, en ocasiones, digo lo que pienso. Y me encanta hablar de sexo XD o vestir de colorines.
Aunque yo siempre he asociado al cinismo un puntito amargo y casi irónico. Un ligero desencanto con el mundo que te rodea. Cosa que habitualmente no se corresponde conmigo, pero el que me conoce bien sabe que hay temas con los que estoy ligeramente desencantada. Y con esos temas a veces parezco fría y desencantada, hasta el punto que parece que no tenga corazón o que mi corazón sea como el de la Reina de las nieves, cosa que es totalmente incierta *¨* Así que me quedo con la versión del diccionario que es más bonita, aunque venga a significar maleducada :).
PD:
ironía.
Bueno pues he aquí la definición de cínico... como siempre pongo algunas otras entre paréntesis que son más comprensibles...
cínico, ca.
1. adj. Que muestra cinismo (‖ desvergüenza).
2. adj. Impúdico, procaz. ( Procaz: Desvergonzado, atrevido.)
3. 4. y 5. no nos interesan.
cinismo.
1. m. Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables. (Vituperable: Deshonroso.)
2. m. Impudencia, obscenidad descarada.
Visto así, realmente soy en muchos casos cínica. Descarada, desvergonzada e impúdica son adjetivos aplicables a mi, porque no creo en los tabúes y, en ocasiones, digo lo que pienso. Y me encanta hablar de sexo XD o vestir de colorines.
Aunque yo siempre he asociado al cinismo un puntito amargo y casi irónico. Un ligero desencanto con el mundo que te rodea. Cosa que habitualmente no se corresponde conmigo, pero el que me conoce bien sabe que hay temas con los que estoy ligeramente desencantada. Y con esos temas a veces parezco fría y desencantada, hasta el punto que parece que no tenga corazón o que mi corazón sea como el de la Reina de las nieves, cosa que es totalmente incierta *¨* Así que me quedo con la versión del diccionario que es más bonita, aunque venga a significar maleducada :).
PD:
ironía.
1. f. Burla fina y disimulada.
2. f. Tono burlón con que se dice.
3. f. Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice.
lunes, octubre 29, 2007
Cajón.
Guardaba en un cajón sueños rotos. Rara vez abría ese cajón. Pero esos sueños, ya hechos trizas, permanecían. No era consciente pero llevaba esa carga. Ese equipaje de vidas no conseguidas de objetivos no finalizados. Cuando se despertaba la sonrisa no lucía en su rostro. Sólo arrugas y obligaciones se reflejaban en él. Era triste ver como se consumía. Nadie conocía aquel cajón. Sólo veían como aquella pequeña criatura otrora feliz y radiante, se volvía oscura y retraída ante sus ojos.
¡Qué malo es tener sueño! ¡Qué malo es soñar con una vida mejor! Cuando no eres capaz de levantarte de la cama todos los días. Te autoinculpas, autodestruyéndote por dentro. Esa bestia inmunda se come todas tus esperanzas. Y tu sueños siguen guardados en un pqueño cajón que sólo tu sabes que existe.
Ya no es divertido bailar. Ni siquiera te entretienes cuando sonríes ante el mundo con una sonrisa falsa, tratando de hacerlos sentir mejor. Pero tú no te sientes mejor. Y te vas haciendo pequeño y triste y sigues recordando esos sueños guardados en un cajón. Aquellas vidas que ya no conseguirás, aquellas risas que no compartirás.
¡Qué malo es tener sueño! ¡Qué malo es soñar con una vida mejor! Cuando no eres capaz de levantarte de la cama todos los días. Te autoinculpas, autodestruyéndote por dentro. Esa bestia inmunda se come todas tus esperanzas. Y tu sueños siguen guardados en un pqueño cajón que sólo tu sabes que existe.
Ya no es divertido bailar. Ni siquiera te entretienes cuando sonríes ante el mundo con una sonrisa falsa, tratando de hacerlos sentir mejor. Pero tú no te sientes mejor. Y te vas haciendo pequeño y triste y sigues recordando esos sueños guardados en un cajón. Aquellas vidas que ya no conseguirás, aquellas risas que no compartirás.
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